MÉDULA ÓSEA

Cada año 5.000 personas son diagnosticas de Leucemia. Muchas necesitarán un trasplante de médula para superar la enfermedad. Sólo 1 de cada 4 tendrá un familiar compatible. TÚ PUEDES SER SU DONANTE.

 

CONSENTIMIENTO INFORMADO PARA DONANTES DE PROGENITORES HEMATOPOYÉTICOS (Pinche aquí para descargar PDF)

 GUÍA DONANTE DE MÉDULA ÓSEA (Pinche aquí para descargar PDF)

 

 

Preguntas Frequentes sobre DONACIÓN DE MÉDULA ÓSEA (FAQs)

¿Quién puede ser donante de Médula Ósea?

Puede ser donante de médula ósea cualquier persona sana entre 18 – 55 años que no padezca ninguna enfermedad susceptible de ser de ser trasmitida al receptor y que tampoco padezca ninguna enfermedad que pueda poner en peligro su vida por el hecho de la donación.

¿Cómo hacerse donante de médula osea?

Cuando una persona desea ser donante de médula ósea, lo que debe hacer es dirigirse a su Centro de Referencia de donantes de Médula Ósea que hoy en día existen en todas las Comunidades Autónomas.

En Cantabria puede hacerlo a través de cualquiera de los puntos de donación de sangre del Banco de Sangre y Tejidos de Cantabria (Planta 0 del Pabellón 13 de HUMV o colectas en unidad móvil).
Allí se le dará información sobre todo el proceso, firmará un Consentimiento Informado y se le extraerá una muestra de sangre para determinar su sistema de compatibilidad tisular (HLA). Estos datos, de forma codificada, son incluidos en la base de datos del REDMO (Registro Español de Donantes de Médula ósea).

Por Ley, la donación de médula ósea es libre, voluntaria, confidencial, anónima y gratuita. La donación se realiza para cualquier paciente del mundo que lo necesite y no se recibirá compensación económica alguna por el hecho de la donación. Aunque se llegue a ser donante para un paciente determinado, nunca podrán facilitarle datos de dicho paciente.

¿En qué consiste la donación de médula ósea?

En el caso de que los datos de un donante sean compatibles con un paciente determinado, se continuará con el proceso de análisis hasta verificar que la médula del donante es totalmente compatible con el paciente. Si llega este caso se procederá a la extracción de la médula ósea.

Existen 2 opciones:

  • En quirófano, con anestesia general o epidural. Consiste en la punción de las crestas iliacas (hueso de la cadera) y la extracción de una cantidad determinada de médula ósea. Esto se realiza en un ingreso hospitalario de unas 48 horas. Normalmente no tiene complicaciones, sólo sentirá dolor en la zona de punción durante unos días. Pueden producirse molestias derivadas de la anestesia, hemorragias, infecciones, etc. aunque en general, son poco frecuentes.
  • En el Banco de sangre. Mediante un procedimiento de aféresis se extrae sangre, con obtención selectiva de los llamados "progenitores hematopoyéticos" (células sanguíneas equivalentes a las de la médula, que finalmente se van a trasplantar para obtener el efecto terapéutico deseado). No precisa ingres, aunque es necesario recibir una medicación 3-4 días antes para facilitar la salida de progenitores desde la médula hasta la sangre.

La utilización de uno u otro procedimiento será consensuada entre el donante y el médico. 

¿Como es el procedimiento para localizar un donante?

Cuando un paciente necesita un trasplante de médula ósea y no dispone de familiar compatible, se inicia, a través del REDMO, una búsqueda de un donante compatible a nivel internacional.

EL REDMO, además de buscar entre nuestros propios donantes inscritos, se pone en contacto con todos los Registros de Donantes Voluntarios de Médula ósea del resto de Europa, EEUU y Australia. Por tanto, se trata de un banco de datos a nivel internacional.

De esta forma, si existe un donante compatible, éste ha de aparecer con independencia del país que inicie la búsqueda. Cualquier paciente del planeta tiene a su disposición los 10 millones de donantes existentes en el mundo.

Una vez que se ha localizado un donante compatible, lo que se hace es acudir al país donde se encuentra el donante, se extrae la médula y se traslada a España para ser trasplantada. Todos los gastos que se deriven de las búsquedas o del trasplante, son cubiertos por el Sistema Nacional de Salud.